amigable con el medio ambiente

¿Qué es ser amigable con el medio ambiente? 7 claves para serlo

14 minutos

Nuestro modo de vida compromete los recursos naturales y favorece el cambio climático. Por suerte, cada vez son más las personas y empresas que se preocupan por la salud del planeta. ¿Qué es exactamente ser amigable con el medio ambiente?, ¿cómo podemos llegar a serlo?

Nuestra sociedad, llamada del consumo, utiliza los recursos que nos ofrece la naturaleza como si estos fueran infinitos. Las alternativas a los problemas del consumismo son el desarrollo sustentable y el consumo responsable. Debemos encaminarnos hacia una nueva economía; «apoyar el cambio hacia una economía eficiente en el uso de los recursos», señalan desde la Fundación para la Economía Circular (FEC). En definitiva, ser más amigables con el ambiente a través de nuestros hábitos y elecciones de consumo.

¿Qué significa ser amigable con el medio ambiente?

Nos preocupa la naturaleza y cómo su deterioro afecta a los ecosistemas y a nuestro propio bienestar. La principal inquietud sobre ecología a nivel mundial es el cambio climático. Y, de acuerdo con investigaciones recientes*, los ciudadanos de América Latina se preocupan por sus efectos o consecuencias más que los de cualquier otra región del mundo.

La conciencia ambiental, o conciencia verde, crece. Según un estudio del grupo Kantar, el número de consumidores ecorresponsables ha aumentado en los últimos años. Los latinoamericanos son ahora más conscientes y responsables con las acciones que adoptan para el cuidado del ambiente; son más amigables con el planeta.

Ser amigable con el medio ambiente o ecológico es tener un estilo de vida que beneficie a la naturaleza más de lo que la perjudica o contamina. Tener una vida eco-friendly significa procurar el menor daño posible al medio ambiente a través de nuestras interacciones con él y de un buen uso de los recursos materiales y energéticos.

Pero también fomentar valores de sostenibilidad y ecología en nuestro ámbito más cercano, en casa, el trabajo o en nuestra comunidad. Y por último manifestarse cuando se atente contra el entorno en el que vivimos, denunciar los atentados contra nuestro patrimonio natural.

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¿Cómo ser (un verdadero) eco-friendly?

El primer paso para ser un «amigo del medio ambiente», contribuir a frenar el cambio climático y facilitar la transición ecológica es tomar conciencia de cómo nuestras acciones y decisiones afectan al planeta. El segundo es actuar para reducir nuestra huella ecológica. Las personas ecoactivas trabajan para minimizar sus residuos plásticos, toman medidas activas para mejorar el entorno y llevan a cabo acciones para reducir su impacto ambiental.

Un modo de promover el desarrollo económico resiliente y sostenible es a partir de la economía circular. Esta es clave para combatir el actual cambio climático. El objetivo de la economía circular es, según la FEC, «que el valor de los productos, los materiales y los recursos se mantenga en la economía durante el mayor tiempo posible, reduciendo al mínimo los residuos».

Así pues, antes de adquirir un producto nuevo preguntémonos si realmente lo necesitamos. Cuando vayamos a desechar algo, pensemos si es posible alargar su ciclo de vida; muchas de las cosas que botamos pueden ser útiles aún. Y una vez finalizada su vida útil, debemos reciclarlo adecuadamente. Realizar una correcta gestión ambiental de los recursos y residuos es vital para una economía circular. Apostemos, en suma, por las tres «r»: reducir, reutilizar y reciclar.

7 consejos para ser amigable con el ambiente

Hay mucho que podemos hacer en nuestro día a día. He aquí siete hábitos para ser respetuosos con el entorno y llevar un estilo de vida sostenible:

  1. Reutiliza, reusa. Muchos artículos se diseñan para ser consumidos y desechados tras un único ciclo de vida, para «usar y tirar». Sustituye estos productos de un solo uso por otros reutilizables o reusables: botellas rellenables de vidrio o acero inoxidable en lugar de plásticas, vajilla de madera, bolsas de tela para la compra, etc.
  2. Un «hogar amigable». Utiliza soluciones de limpieza alternativas, como el vinagre blanco o bicarbonato. Así como paños ecológicos o estropajos y bayetas que no desprendan partículas de microplástico.
  3. Rutina de belleza libre de tóxicos. Usa menos químicos también para tu cuidado personal. Reemplaza tus cosméticos y productos de aseo por versiones naturales o eco-friendly y utiliza un cepillo para el pelo y cepillo de dientes ecológicos, como los de madera de bambú.
  4. Uso eficiente de agua y energía. De acuerdo con el citado estudio de Kantar, en Latinoamérica el agua —su contaminación y desperdicio— es la preocupación más importante en materia de ecología. Báñate en el menor tiempo posible, instala economizadores de agua y revisa regularmente los frigos e instalaciones para detectar fugas. Un truco muy sencillo para el ahorro de este líquido vital consiste en colocar un cubo en la bañera para recoger el agua fría mientras sale la caliente y usar esta agua para, por ejemplo, regar las plantas. En cuanto a la energía, utiliza el programa de lavado en frío de tu lavadora, no mantengas encendida la luz en habitaciones vacías, usa bombillas de bajo consumo o evita el conocido como «consumo fantasma».
  5. Desplazamientos «eco». Los automóviles son una de las principales fuentes de contaminación. Siempre que puedas, camina o haz uso del transporte público. Disminuye el uso del auto y, con ello, tu huella de carbono.
  6. En la oficina. Además de en casa, promueve el reciclaje en tu lugar de trabajo; reciclar una hoja tamaño A4 puede ahorrar hasta 8,6 litros de agua. Reduce el uso de papel y emplea material de oficina y papelería amigable con el medio ambiente.
  7. Consumo responsable. Apuesta por un consumo consciente. Averigua el alcance de la huella ecológica de lo que compras y elige productos que causen el mínimo daño ambiental: comida empacada en material reciclado y reciclable o —mejor aún— a granel, alimentos de cercanía, cultivados localmente… y, para darles una nueva vida, artículos de segunda mano, reparados, rediseñados o reacondicionados.

Un paso adicional para ser «eco» es apoyar a otras personas que desarrollen labores medioambientales, a aquellas que trabajan para construir sociedades más ecológicas y sustentables. Únete a grupos ambientales, apoya el comercio local y consume productos de empresas social y ambientalmente responsables. Vive una vida más eco-lógica, una vida amigable con el medio ambiente.

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Bibliografía

*Armesto, A. (2021). Preocupación por el cambio climático, condiciones económicas individuales y priorización del medioambiente en América Latina. Opinião Pública27, 1-27.

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